MAPA TECTÓNICO 1: 2 000.000
En http://www.igme.es/internet/cartografia/cartografia/tematica.asp?mapa=tectonico2000 pueden descargarse las dos versiones (jpg y pdf, sin georreferenciación).

Ha de servir de inicial referencia cartográfica de los dominios y estructuras el Mapa Tectónico de España con la inclusión de Portugal continental y Pirineos franceses. Escala 1: 2 000.000 (en adelante, Mapa Tectónico o, simplemente, Tectónico), síntesis editada inicialmente como anexo en Geología de España, Instituto Geológico y Minero de España y otros, Madrid, 2004, aunque en la leyenda de ese mapa no siempre se siguen los criterios establecidos en la obra que lo contiene que es una publicación de referencia o norma en nuestro estudio. Existen otros mapas a escalas menores y esquemas cartográficos que cubren ámbitos parciales que también utilizaremos 1. Pero el Tectónico es el único que, a su escala, permite la percepción del conjunto peninsular. Además de la cartografía de los dominios, muestra algunas regiones que pueden delimitarse dentro de ellos y una clasificación del plutonismo y el vulcanismo que nos serán de utilidad.

En el Macizo Ibérico se delimitan las zonas con colores diferenciados y se cartografían con sobrecargas los basamentos precámbricos (que, además de intervenir como límite zonal, se localizan en el interior de ZOM), los depósitos sinorogénicos (en ZC, ZCI, ZOM y ZSP), y los posteriores depósitos de las cuencas intramontañosas tardiorogénicas (en ZC y ZAOL)2. Se reserva una trama para el basamento precámbrico y otra para los depósitos sinorogénicos variscos pero no se dibujan los dominios del Macizo Ibérico de rango menor a la zonificación excepto en la Zona de Galicia-Tras os Montes.Se cartografían las intrusiones de rocas plutónicas y el vulcanismo neógeno y cuaternario. Como lineamientos, se registran distintos tipos de fallas3 y algunas estructuras plegadas. Se cartografían la Unidad Central de ZOM, la Unidad de Pulo do Lobo y las anfibolitas de Beja-Acebuches de ZSP. En ZGTM se diferencian las unidades en las que se subdivide: Dominio Esquistoso, Unidades Superiores Catazonales, Unidades Ofiolíticas y Unidades Basales. Por su parte, las cuencas estefanienses, cuencas intramontañosas tardiorogénicas variscas, se estudian con el Macizo Ibérico.

En las Cadenas Alpinas se diferencian las Cordilleras Béticas de “otras cadenas alpinas” conjunto en el que se integra la “cobertera mesozoica deformada de la Cordillera Cantábrico-Pirenaica” pero en la leyenda no se incluye a esa Cordillera como dominio equivalente al de las Béticas. El ámbito meridional de la cobertera cántabro-pirenaica se extiende por el oeste hasta finalizar en el límite de la Zona Cantábrica del Macizo Ibérico aunque con la instalación de una pequeña cuenca en el interior de esa zona (Cuenca de Oviedo). Los depósitos de la cobertera pirenaica cenozoica se segregan formando parte de las “Cuencas terciarias sinorogénicas sobre basamento alóctono”. Es, todo ello, una situación de organización de la leyenda pero que no impide el trazado cartográfico del Dominio de los Pirineos s. l. en el que esas diferenciaciones definen sus zonas o regiones. En las Béticas se detallan los complejos y unidades en los que se subdividen: unidades olistrostómicas y Complejos Caóticos Subbéticos, Prebético, Subbético, Unidad del Campo de Gibraltar, Dorsal y Predorsal, Complejo Maláguide, el Complejo Alpujárride diferenciando unidades superiores e inferiores, peridotitas de Ronda y Complejo Nevado-Filábride.

La Cordillera Ibérica y las Cordilleras Costeras Catalanas no se reconocen en la leyenda del mapa como dominios. Tienen un tratamiento similar al que indicábamos para los Pirineos. La delimitación cartográfica de ese conjunto morfoestructural puede utilizar este mapa integrando los afloramientos del basamento prevarisco y los de la cobertera oriental al sur de los Pirineos y al norte de las Béticas. Las Cordilleras Costeras presentan afloramientos magmáticos útiles para la delimitación de las dos regiones. Fuera de la Cordillera Ibérica quedaría también una extensa superficie que separa el Macizo Ibérico de la Cordillera Bética que no queda afectada por plegamiento y que incluimos en las Orlas. La Orla Occidental o Lusitánica (incluyendo la Sierra de la Arrábida) y la Orla Meridional o Algarvia se delimitan según los ámbitos geográficos de la cobertera. En las Orlas Alpinas se distinguen las áreas de reducida o nula deformación en la cobertera y los diapiros salinos (de gran significado morfológico).

Además de las cuencas terciarias sinorogénicas sobre basamento alóctono que ya habíamos nombrado en la cobertera pirenaica, se diferencian “cuencas terciarias y cuaternarias con relleno sinorogénico y postorogénico sobre basamento autóctono”. Son las de máyor presencia en el interior del Macizo o en las cuencas de antepaís y también se cartografían adosadas a las Orlas. Además, se diferencian los materiales de “relleno de fosas tectónicas relacionadas con extensión miocena y cuaternaria” localizados en el litoral del Mediterráneo y en las fosas del Sistema Ibérico.

El mapa incluye el trazado de líneas isopacas, las que miden la profundidad del zócalo, de gran valor en el entendimiento de los procesos tectónicos que configuran el relieve actual. No incluye el trazado de todas las fallas que podrían representarse a esa escala, ni todos los ejes sinclinales o anticlinales de interés en la estructuración del relieve. Como decíamos en la nota 3, algunos aspectos de la tectónica deberán ser analizados o completados con otros mapas.

Los materiales plutónicos se diferencian en cinco conjuntos que se cartografían de forma independiente de las regiones aunque nos han de servir para la caracterización zonal y de los dominios de primer orden asignándoles la región en la que se enclavan. Por su parte, se distinguen los basaltos del vulcanismo mesozoico de Portugal del resto del vulcanismo basáltico. En el vulcanismo neógeno y cuaternario se agrupan el calcoalcalino y el potásico. Hay que tener en cuenta cuando estudiamos estas morfoestructuras de la Península que los complejos volcánicos neógenos y cuaternarios y el vulcanismo mesozoico de Portugal se incorporan a los dominios en los que se enclavan cartográficamente pues presentan un área reducida aunque aparecen con leyenda propia en el Mapa Tectónico-2.





1.- Sigue siendo necesario el Mapa Tectónico de la Península Ibérica y Baleares, Instituto Geológico y Minero de España, Madrid, 1974 a escala 1: 1 000.000 (en adelante, Mapa Tectónico-1) con su Memoria. Se obtiene en:
             http://www.igme.es/internet/cartografia/cartografia/tematica.asp?mapa=tectonico1000.
     De las Unidades Estructura-les de la Península Ibérica, escala 1: 4 000.000, incluido dentro del Mapa Tectónico-1 utilizamos la denominación de las Orlas pero, siguiendo la Geología de España, la Orla Cantábrica la consideramos en los Pirineos.
2.- Rasgo destacable del Mapa Tectónico es que dentro del Macizo Ibérico, aunque con un color diferenciado, se incluyen “otros afloramientos de la cordillera Varisca: Pirineos, Béticas y Costero Catalana”, incorporándose los restantes afloramientos de la Cordillera Ibérica a ZAOL.
3.- Las fallas cartografiadas no eximen de la utilización del Mapa PRIOR.